Que la luz brillara sobre mis inviernos
apretada de emoción y contraida con el tiempo,

Tormento concubino en aquel departamento
que presiona mi pecho profundo y me ahoga desde adentro

Artesano de miserias, violador de tus secretos,
Un idiota para el mundo, mas no para el lamento.

De tu boca la ironía, de mis ojos desconcierto
descubrías tu camino sin mediar un paso lento.

Ya no puedo, ya no quiero, seguir el enfrentamiento
que mis hombros no resisten la veloz carga del momento

Si de rutas se tratara, esta calle el pavimento
roto,  húmedo de aceite y está con sangre recubierto.

Luz que llegará a tu cama, con caliente movimiento
que fueron de mis sueños, embarazo, gestación y nacimiento.

Simple y tristemente… desconcierto

… DemiaN

nunca